Vuelve
a peligrar la tranquilidad laboral del transporte público
por carretera. La empresa Arriva genera un nuevo conflicto
y diferencias entre dirección y empleados, despues de
que ayer el sindicato CIG,
volviese a salir a la palestra para denunciar el incumplimiento
sistemático de los últimos acuerdos entre sindicatos
y patronal, del pasado mes de julio. La CIG
acusa a la dirección de la empresa de terrorismo patronal,
ante el despido de tres trabajadores y la sanción a
otro al parecer en represalia por la pasada huelga.
Además, manifestan que la dirección de Arriva
tiene intención de poner en la calle a otros 25 trabajadores
de la empresa Finisterre, con concesión como saben en
la Costa da Morte, y de que quince de eses empleados
ya habrian recibido la carta de despido. Así las cosas
la CIG
no comprende el porqué de esta flagrante ruptura
del pacto que ambas partes suscribian hace escasos meses.
Xesus
Pastoriza, del sindicato CIG,
afirma que el sector del transporte público tiene
una incidencia demasiado grande sobre la seguridad en
la circulación vial, como para que se abuse de los horarios
de trabajo, o no se respete la jornada laboral y los
descansos. El sindicato declara que no quiere una nueva
huelga; pero también se muestran firmes en que, de ser
necesario, volverán a parar.
Xesús
Pastoriza también quiso dejar claro que resulta moy
preocupante que una misma empresa, de ser así finalmente,
registre tres paros laborales en un mismo año.
El líder sindical calificó como moy grave esta
situación.