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Algunas
actitudes indignan más que el chapapote. Recibimos en
nuestra redacción varios correos
de voluntarios dónde muestran su indignación por
la actitud de algunos vecinos de la Costa da Morte ante
esta catástrofe. No sólo no parece importarles que sus
playas estean contaminadas, sinó que además se ríen de
los voluntarios y de su trabajo.
Desde
finisterrae.com quisiéramos hacer dos comentarios a este
respecto:
Primeiro que estas actitudes son, en muchos casos, fruto
del desconocimiento de la verdadera realidad del problema
y de una estructura social poco acostumbrada a la solidaridad
y a la responsabilidad colectiva (muy pocas veces antes,
o nunca la habían tenido con ellos). Muchos ven en el
trabajo de los voluntarios, también por ciertas
tergiversaciones mal intencionadas, una reducción
en el tiempo o en la cuantía de las ayudas, y el
trabajo en el mar o en las rocas es muy duro y es muy
duro volver a jugarse la vida cada día.
En segundo lugar quisiéramos hacer un llamamiento a los
vecinos de la Costa da Morte para que abran los ojos:
El problema es más grave de lo que se piensa y difícilmente
se va a solucionar con limosnas. Las indemnizaciones han
de cobrarse por los daños producidos, independiente-mente
de lo que se tarde en 'limpiarlos'.
No
es sólo un problema de responsabilidades o recursos, sinó
también de dignidad; la que demuestran tener todos los
voluntarios.
Así
lo ven, por cierto, muchos otros vecinos de la Costa da
Morte que sí están colaborando con los voluntarios
e incluso realizando colectas para conseguirles comida;
lo cual demuestra, una vez más, la falta de responsabilidad
por parte de las autoridades.
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