Alvarez
Pardiñas fue un próspero comerciante que a bordo de su bergantín
"La Constancia Gallega" estableció relaciones con el puerto de Veracruz,
México, en aguas caribeñas, donde tenía su base natural.
Su popularidad se vió refrendada cuando
el Rey de España, Carlos IV, le concede el título de corsario,
por lo que se le permite dotar su embarcación con diez cañones,
para protección frente a los ataques de los saqueadores de la época.
Ambrosio Alvarez, que tenína a su servicio
una tripulación compuesta por 25 marineros, participó en
las luchas contra los ingleses para conseguir la libertad comercial del
mar, defendiendo los intereses hispanos. Los documentos de la época
reflejan su amistad con el Rey de Portugal.
Este camariñán destacó por
su faceta exportadora, transportando telas, encaje
de bolillos y distintas mercancías desde Galicia hasta el Caribe.
Fue un reconocido capitán que luchó por los derechos internacionales.
Sabemos que en el año 1790 gozaba de la
ya antes citada patente de corsario, y que mantenía unos duros enfrentamientos
con los piratas de aquel entonces.
Ambrosio Alvarez Pardiñas es un importante
orgullo de la comarca, perdido en el olvido, que yo através de estas
líneas y con los pocos datos existentes, quiero recordar.
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