AMBROSIO ALVAREZ PARDIÑAS
Un corsario camariñán en el Caribe
 
 
 
 
 
 
 Por Xosé Manuel Lema 
 
Muchas veces la historia no hace justicia con personajes que llenaron páginas de gloria, o por lo menos de interés para su país. En la Costa da Morte nunca supimos de nuestros corsarios, como Lastres Escaja, Leira o el camariñán Ambrosio Alvarez Pardiñas. 
 
 
Alvarez Pardiñas fue un próspero comerciante que a bordo de su bergantín "La Constancia Gallega" estableció relaciones con el puerto de Veracruz, México, en aguas caribeñas, donde tenía su base natural. 

Su popularidad se vió refrendada cuando el Rey de España, Carlos IV, le concede el título de corsario, por lo que se le permite dotar su embarcación con diez cañones, para protección frente a los ataques de los saqueadores de la época. 

Ambrosio Alvarez, que tenína a su servicio una tripulación compuesta por 25 marineros, participó en las luchas contra los ingleses para conseguir la libertad comercial del mar, defendiendo los intereses hispanos. Los documentos de la época reflejan su amistad con el Rey de Portugal. 

Este camariñán destacó por su faceta exportadora, transportando telas, encaje de bolillos y distintas mercancías desde Galicia hasta el Caribe. Fue un reconocido capitán que luchó por los derechos internacionales. 

Sabemos que en el año 1790 gozaba de la ya antes citada patente de corsario, y que mantenía unos duros enfrentamientos con los piratas de aquel entonces.  

Ambrosio Alvarez Pardiñas es un importante orgullo de la comarca, perdido en el olvido, que yo através de estas líneas y con los pocos datos existentes, quiero recordar.