LA PESCA DE LA BALLENA EN LA COSTA DA MORTE
 
 
 
 
 
Por: Fernando Cabeza Quiles 
 
Ya desde el siglo XIII se pescaban ballenas en las costas gallegas. El trabajo se hacía lanzando un arpón desde unha pequeña embarcación. 
O Burgo, Caión, Malpica, Camelle, Cee, Fisterra son puertos
a los que, dos o tres siglos atrás, llegaban los cuerpos de
los cetáceos para ser aprovechados.
 
Parece que la violencia del mar de la Costa da Morte convenía a los gigantescos peces. El Licenciado Molina en su Descripción del Reyno de Galicia, escrita sobre el año 1550, se hace eco, refiriéndose al puerto de Caión, de la virulencia del puerto bergantiñán y de su abundancia en ballenas, y relata que los enormes mamíferos se acercaban a estas costas debido a la bravura del mar y a que <son puertos altos a donde comunmente acuden las ballenas>. 

Comenta también el ilustre andaluz en su Descripción la rentabilidad aceitera de esta industria y se pronuncia sobre el tiempo preferente de las capturas, que tenían lugar principalmente en los meses de enero y  febrero, <cuando en estos puertos las están esperando>. 

En los meses fríos del año fija igualmente el cardenal Jerónimo del Hoyo la temporada ballenera de Bergantiños. <Esta villa -se refiere a Caión- es puerto de mar en que se pescan cada año ballenas desde "Todos los Santos" hasta "Carnestolendas", que es el tiempo de la pesca de ellas>. En esta población se conservaba, según Carré Aldao, huesos gigantes de estos animales, que servían de posaderas y asientos en los que descansaban los viejos marineros. 

En Malpica estuvo también el observador Jerónimo del Hoyo, quien en los primeros años de 1600 dice : <Esta villa es el puerto de mar donde se pescan más ballenas de todos los de Galicia>. En Malpica, sin duda el centro ballenero más importante de la zona, es de destacar la aparición de grandes huesos de ballena con ocasión del derrumbamiento de alguna casa antigua. También, y según la Sociedade Galega de Historia Natural, huesos alargados del cetáceo sirven o han servido hasta hace poco como vigas de tejado de un molino de las proximidades. 

Otro detalle que vincula a Malpica con la caza de ballenas está en la isla Malante de las Sisargas, cuya parte más alta, llamada O Pico do Atalaieiro, nos habla de la presencia en el lugar de uno o varios atalayeros, que eran los vigilantes encargados del seguimento de los grandes cetáceos. 

A REGUEIFA, Revista Cultural de Bergantiños 
Año 1.988, número 4