Parece
que la violencia del mar de la Costa da Morte convenía a los
gigantescos peces. El Licenciado Molina en su Descripción
del Reyno de Galicia, escrita sobre el año 1550, se hace
eco, refiriéndose al puerto de Caión,
de la virulencia del puerto bergantiñán y de su abundancia
en ballenas, y relata que los enormes mamíferos se acercaban
a estas costas debido a la bravura del mar y a que <son puertos
altos a donde comunmente acuden las ballenas>.
Comenta
también el ilustre andaluz en su Descripción la rentabilidad
aceitera de esta industria y se pronuncia sobre el tiempo preferente
de las capturas, que tenían lugar principalmente en los meses
de enero y febrero, <cuando en estos puertos las están
esperando>.
En
los meses fríos del año fija igualmente el cardenal
Jerónimo del Hoyo la temporada ballenera de Bergantiños.
<Esta villa -se refiere a Caión- es puerto de
mar en que se pescan cada año ballenas desde "Todos los Santos"
hasta "Carnestolendas", que es el tiempo de la pesca de ellas>.
En esta población se conservaba, según Carré
Aldao, huesos gigantes de estos animales, que servían de
posaderas y asientos en los que descansaban los viejos marineros.
En
Malpica estuvo también
el observador Jerónimo del Hoyo, quien en los primeros años
de 1600 dice : <Esta villa es el puerto de mar donde se pescan
más ballenas de todos los de Galicia>. En Malpica, sin
duda el centro ballenero más importante de la zona, es de
destacar la aparición de grandes huesos de ballena con ocasión
del derrumbamiento de alguna casa antigua. También, y según
la Sociedade Galega de Historia Natural, huesos alargados del cetáceo
sirven o han servido hasta hace poco como vigas de tejado de un
molino de las proximidades.
Otro
detalle que vincula a Malpica con la caza de ballenas está
en la isla Malante de las Sisargas, cuya parte más alta,
llamada O Pico do Atalaieiro, nos habla de la presencia en el lugar
de uno o varios atalayeros, que eran los vigilantes encargados del
seguimento de los grandes cetáceos.
A
REGUEIFA, Revista Cultural de Bergantiños
Año 1.988, número 4
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