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Ponte do Porto. Xosé Manuel Lema. Varias décadas atrás, gran parte del litoral gallego estaba poblado con la popular camariña, que enriquecía la belleza paisajística de nuestro territorio hasata que la planta inició un período de declive que se prolongó hasta hoy en día, con una presencia casi anecdótica, ya que unicamente se conserva en el Area do Trece, Camariñas y en algunos reductos de las costas gallegas y portuguesas.
En la actualidad el vegetal se encuentra en vías de extinción, en un proceso en el que tuvieron mucho que ver la limpieza de los montes, que atacó su carácter salvaje. Desde el ayuntamiento de Camariñas se intentó criar esta especie sin resultado. De hecho la planta de la caramiña forma parte del escudo municipal. Ahora, después de seis meses de investigaciones, varios miembros del colectivo ecologista P.X. anunciaron que la caramiña se puede criar en viveros e indicaron que sacaron adelante 200 ejemplares en pequeños tarros mezclados con arena y tierra. Los naturalistas también experimentaron con la planta en jardines y creen que podrán criar 5.000 plantas a corto plazo, lo que permitiría repoblar antiguas colonias como A Pedrosa o la playa de Xaviña. Así mismo, los ecologistas consideran que de este modo la caramiña está salvada de su desaparición y esperan poder hacer un plan de regeneración de viejos caramiñales. Otro de los datos que tienen en cuenta es el de la elaboración de un licor de caramiña tal y como se hace en Portugal, que podía ser un aliciente turístico más para esta zona atlántica. |