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Xosé Manuel Lema Mouzo
Según declaraciones del Presidente del Club náutico de Laxe, D. José Manuel Pato González, los submarinistas han conseguido localizar los restos de esta embarcación, cubiertos por grandes capas de arena además de unos cinco cañones procedentes de la misma goleta, hundida en un tempestuoso 19 de diciembre en la ría de Laxe, después de partir desde el muelle de Bristol y mientras intentaba buscar refugio del temporal, en la bahía de esta localidad de la brava Costa da Morte. Pato González, con la correspondiente autorización oficial, confirmó que se trata de la citada embarcación, aún que no pudo especificar la situación concreta por motivos de seguridad, manifestando que se trata de una muestra del importante arqueológico submarino que existe en nuestra comarca. Fruto de los numerosos naufragios que a lo largo de la historia se han registrado en nuestro litoral. El máximo dirigente del Club náutico de Laxe defendió que se empleen los medios necesarios para extraer estos tesoros, deseando que pasasen a formar parte del futuro Museo del mar que la entidad piensa habilitar en la villa del poeta Zapata. Así mismo alertó de la necesidad de vigilar nuestras costas ante posibles actitudes expoliatorias, asegurando que los fondos marinos son lugares donde se alberga un extenso y rico patrimonio. La Adelaide transportaba armas y monedas acuñadas de oro para surtir las posesiones que Inglaterra tenía en ultramar, estando considerada en aquella época una de las embarcaciones más modernas, y que mediante la utilización de vela y de vapor, realizaba misiones para el gobierno británico. El hallazgo de Laxe, donde colaboraron efectivos
de la Cruz Roja y de la propia asociación náutica, vuelve
a poner de manifiesto las posibilidades culturales de la Costa da Morte
y su posible aprovechamiento turístico con un nivel de calidad,
y también vuelve a recordarnos a muchos habitantes, una de las historias
más hermosas que escuchamos, antes de que las noches de la abuela
fuesen convertidas en lagunas de la memoria: LA HISTORIA DEL ADELAIDE.
En las noches de niebla, según la leyenda, el espíritu del señor Dowell todavía camina afligido por Laxe. |
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