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Manuel L. Pan
Gracias a una unión de esfuerzos de distintos organismos públicos y privados se pudo llevar a cabo una importante acción a favor de la Olería de Buño, que a buen seguro conllevará el realce y despegue de esta artesanía. Este trabajo tiene varias fases, que comienzan con la realización de un estudio de mercado para ver como diseñar una imagen corporativa, y también se obtuvo como resultado que la denominación común sería Olería de Buño. Con esta base se realiza la imagen que se plasma en adhesivos, tres tipos de cajas de embalaje, bolsas de diferentes tamaños y monolitos para situar en las diferentes entradas de la villa alfarera. Cada pieza tendrá etiquetas que la identifiquen, indicando tanto de que época es originaria, como quién es el alfarero que la realizó y si fue realizada en horno de leña o gas. Todo para que el consumidor final tenga información suficiente de qué producto está comprando y se decida por una cosa o otra, pero siempre sabiendo lo que compra y con la seguridad de estar adquiriendo un producto de la más alta calidad. Además de toda la imagen de marca, se realizó
un catálogo comercial de la olería de Buño, que se
puede solicitar en el Web de la Olería de Buño. Este catálogo
está en tres idiomas: gallego, inglés y español.
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